El equipo de Ossandón Abogados preparó el siguiente documento con las principales medidas en materia laboral del recién electo Presidente de Chile, Gabriel Boric.

 

En su programa de Gobierno, bajo el título de un “Nuevo modelo de relaciones laborales”, entrega propuestas pensadas en “reforzar aspectos propios de los derechos fundamentales”, como:

Ejercicio de los derechos colectivos y a no ser objeto de discriminación.

Integridad física y psíquica.

Derecho a la igualdad.

Derecho al tiempo libre.

Para más información sobre alcances e implicancias de alguna de estas propuestas, los invitamos a contactar a nuestro socio a cargo del Departamento Laboral, Juan Pablo Grant, al correo jpgrant@ossandon.cl

 Participación de los trabajadores y trabajadoras en la sociedad y en la economía.

– Ampliar la cobertura de la negociación colectiva, lo que incluye la negociación ramal, simplificando su procedimiento, ampliando las materias de negociación y eliminando las restricciones actuales.

– Propiciar la participación de trabajadoras y trabajadores en los directorios de las empresas grandes y con paridad de género.

– Reconocimiento de la huelga como un instrumento de organización.

– Comisiones de transición justa laboral, mencionadas en el capítulo de crisis climática, en sectores de la economía y comunidades vulnerables a la transición ecológica, y también para impulsar procesos de reparación social y ambiental en comunidades vulneradas. Estas comisiones deben generar procesos participativos de diseño y propuestas de transición justa que se anticipen a los efectos que las economías verdes pueden provocar en los segmentos laborales más vulnerables del país, y deben enfocarse de manera especial en la reconversión laboral. También establecerán medidas de reparación social, ambiental y económica efectiva para las comunidades vulneradas.

Empleo y derechos fundamentales de trabajadores y trabajadoras.

– Acotar la duración de la jornada de trabajo, para llegar gradualmente a 40 horas.

– Igualar las labores de cuidado, para terminar con las diferencias en las condiciones laborales y remuneraciones hacia cualquier grupo social (mujeres, migrantes, jóvenes, personas ancianas o pueblos originarios).

– Revisar las normas de término de la relación laboral en el sector privado, analizando el alcance del despido por necesidades de la empresa y el tope de las indemnizaciones por años de servicio.

– Revisar la regulación de la subcontratación en Chile.

– Ratificar el Convenio 177 de la OIT sobre trabajo en el domicilio.

– Legislar en torno al trabajo en plataformas virtuales o digitales de servicios, sobre la base del reconocimiento expreso del vínculo de subordinación y dependencia que une a los y las trabajadoras con las plataformas, para así acceder en igualdad de condiciones a todos los derechos, individuales y colectivos, establecidos en la legislación laboral.

Trabajo decente y género.

– Licencias de cuidados para todas las personas trabajadoras, y en el derecho a sala cuna universal, sin distinción de género, con mayor cobertura en términos de fuero.

– Revisar el Código del Trabajo en materias como el procedimiento de tutela de derechos fundamentales, cuyo catálogo de categorías sospechosas no considera la discriminación que pueda sufrir la mujer por razón de maternidad o embarazo.

– Espacios de trabajo seguros para las mujeres, identificando como dos ilícitos claramente diferenciables los fenómenos de acoso sexual o acoso por razón de género. Establecer penas o castigos que reconduzcan la conducta en los espacios de trabajo.

– Revisar cuotas de género en la directiva sindical y comisión negociadora sindical.

Distribución salarial.

– Alza escalonada del sueldo mínimo, superando los $500.000 al final del Gobierno.

– Normar las gratificaciones legales, para repartir utilidades entre los y las trabajadoras de la empresa.

– Modificar la ley de igualdad de remuneraciones.